
Muchas veces tenemos ganas de preparar nuestro dormitorio para una noche romántica, entonces a mi criterio los sentimientos que trataría de transmitir en la decoración del cuarto son la pureza la pasión, el amor y la fidelidad, en base a esto las gamas de colores serian:
blanco, rojo, salmón pálido, y azul
Estos colores son complicados de combinar entre si pero acá entra en juego la creatividad.
Haría del color blanco el central, el protagonista de la escena, y sus actores secundarios rosas de color rojo y salmón pálido, que se encontrarían dispersos por todo el ambiente en forma de pequeños arreglos florales y en poca proporción.
Por último el azul seria el color que debe vestir uno de los integrantes de la pareja. Pero también si deseamos hacerlo más interesante la pareja puede vestir solo la ropa interior de este color a fin de lograr una mayor intimidad.
De esta forma los sentimientos que se transmitirían serian los siguiente:
La ropa de color azul trasmite confianza, que la persona es fiel a sus sentimientos, al ingresar al dormitorio, todo el ambiente se muestra muy claro, los sentimientos son muy visibles el amor se puede ver casi por toda la habitación y la pasión claramente acompaña este sentimiento que se ve expresado en la conjunción de los dos colores de las rosas.
Vale la pena hacerlo, ya que esta es otra forma de transmitir lo que sentimos.

Espacios que transmiten sensaciones:
Muchas veces buscamos a través de nuestros espacios comunicar sensaciones o simplemente queremos ambientar un espacio para un momento especial.
Cualquiera sea el motivo por el cual queramos arreglar nuestros hogares todos sabemos que los elementos que seleccionemos juegan un rol muy importante, pero, talvez lo que sea mas importante de ellos sea el color.
Puede ser considerado como un aspecto trivial, pero no lo es, el color posee gran afinidad con las emociones. Cada uno puede transmitir distintas sensaciones, también puede reflejar quienes somos, seria otra forma de darnos a conocer, de expresar quien somos como personas.
A los colores se los separa según la sensación que brindan, en dos grupos:
Los calidos, siendo estos el amarillo, rojo o anaranjado.
Los frios, que son el violeta, azul y verde.
También se les asigna un valor simbólico por ejemplo:
Blanco pureza, al rojo amor y sangre, el negro color de gala y luto.
De esta forma a través de algo muy simple podemos estar comunicando más de una emoción, más de un aspecto.
La mejor forma de poder utilizar los colores es pensar en que sentimientos queremos que trasmita el ambiente a decorar, en este punto hay que ser concisos para no saturar el ambiente de muchos colores ya que si no, no se lograra el efecto deseado.
Una vez que sabemos que queremos trasmitir debemos traducir estas emociones al lenguaje del color para obtener la gama de colores, con los cuales jugaremos.
Es importante, de ser posible, abarcar la totalidad del espacio, desde el piso hasta el techo. No es necesario saturar el ambiente con los colores elegidos, algunos de ellos pueden encontrarse en pequeña proporción en relación a los otros, de esta forma estamos permitiendo que uno ellos sea el que domine.
Es interesante jugar con los distintos tonos, brillo e intensidad de los colores a fin de poder dar realce o apagarlos un poco, esto también puede facilitar la tarea de combinarlos.
Una vez que hemos tenido todos estos aspectos en cuenta es bueno que se vuelquen en un dibujo a fin de poder visualizar como quedaría ambientado el espacio.
Si uno esta conforme con el trabajo es hora de manos a la obra. Es importante tener muy en cuenta que elementos que se utilicen para dar color debido a que estos mediante su textura puede ayudar a transmitir la sensación deseada.
El significado de algunos colores, para que lo puedan poner en práctica:
MARRÓN: Lo asociamos con las cosas sólidas, seguras y permanentes. Nos ayuda a ser prácticos y no tan derrochadores, nos mantiene aferrados a los viejos modelos, pero debemos estar abiertos a nuevas ideas.
GRIS: Es el color de la renunciación, pero también se le asocia con el miedo e impide a muchas personas manifestar su verdadero yo. En un día gris nos sentimos abatidos.
AMARILLO: Favorece la claridad mental y los procesos lógicos. Mejora la facultad del razonamiento y abrirá nuestra conciencia a nuevas ideas, nuevos intereses, convierte la vida en algo emocionante y divertido.
NARANJA: Utilidad, movimiento, actividad, alegría, bienestar, compañerismo, los placeres compartidos, creatividad, nos libera de pasados condicionamientos. Es un buen color para la debilidad mental y puede sacarnos de la depresión, liberar frustraciones y miedos.
ROJO: Nos da valor, da fuerza en todas sus formas, cuando este preocupado piense en rojo y le ayudará a superar sus pensamientos negativos. Activa nuestras emociones y deseos sexuales. Es el color de la vida, energizante, es el rayo de la voluntad, la determinación de salir adelante y hacerlo bien.
El amor mueve el mundo, no el del ansia sexual de poseer a otra persona, sino del amor que nutre, alimenta el amor incondicional, el amar a los demás sin pensar en uno mismo.
VIOLETA: Eleva todo aquello que es espiritual y hermoso, purifica y limpia, es tan potente que puede impulsar a uno a sacrificarse por un gran ideal, proporciona mucho poder.
INDIGO: Se le conoce como espíritu del poder, gran purificador. Es un rayo muy científico, del conocimiento puro.
AZUL: Lealtad, confianza. Es el rayo del alma, de la paz y la serenidad, y aquellos a quienes les encanta el azul, aman la belleza en todos los aspectos y formas.
Es refrescante, tranquilizador y puede sedar. El aspecto negativo de este rayo es la tristeza.
VERDE: Es el rayo del equilibrio, beneficia al sistema nervioso, nos ayuda a relajarnos y desprendernos de los problemas; es el rayo del dar y recibir.
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